En Octubre, con la llegada de las lluvias, los parques y jardines de Madrid se pintan con los colores del otoño.

Matices de ocres, dorados y rojizos inundan nuestra mirada cuando paseamos por ellos. Todos sus bellos rincones ahora se nos antojan nuevos al pasear entre la alfombra de hojas caídas, al alzar la vista y disfrutar de la calidez de los tonos que ahora nos regalan, entre otros, los robles, arces, fresnos, castaños de Indias, álamos blancos, que en muchos casos se miran, orgullosos, en los estanques que los rodean.  Les acompañan con discreción, los  madroños con sus frutos y flores, majuelos, bojs, aligustres,  durillos. Y como centinelas guardianes, impasibles durante todo el año, cedros, cipreses, pinos carrascos y piñoneros, se ofrecen además para dar cobijo a vivas ardillas, mientras que aves como mirlos, tórtolas, carboneros, petirrojos, gorriones revolotean a nuestro alrededor.

De todas las ricas y variadas posibilidades con las que cuenta Madrid para perderse y  disfrutar de esta acogedora época, te proponemos comenzar por estas dos, ambas muy bien comunicadas en metro con Rafaelhoteles Ventas ( directo línea 5) y Rafaelhoteles Atocha (directo línea 3) :

Jardines de El Capricho (Jardín Histórico en 1934, Jardín Artístico 1943 y Bien de Interés Cultural en 1985)

No muy lejos del centro de la gran ciudad nos encontramos con este subyugante lugar que recrea de forma casi pura, los paisajes pintados en siglo XVIII en los que la sensualidad, caprichos y excesos de la alta sociedad quedaban fielmente reflejados. Darse a estos placeres terrenales debió de ser el objetivo de la Duquesa de Osuna, María Josefa Pimentel, cuando en 1783, decidió comprar una finca (originalmente mucho más extensa que la actual) para huir de sus deberes y compromisos sociales y evadirse en este su Versalles particular. Debido al interés que despertaron las ciencias botánicas en los siglos XVIII y XIX, se introdujeron numerosas especies exóticas en los jardines y se reprodujeron ecosistemas naturales como los próximos al arroyo o al estanque, conformando un espacio de singular atractivo que hoy podemos admirar y relajarnos en cualquiera de sus recoletos rincones, acompañados por la fauna que lo habita, como mirlos, carboneros, petirrojos, herrerillos, cisnes negros, algún mochuelo, ardillas, etc.

En los jardines distinguimos tres zonas:

El eje principal, de estilo clásico, que conduce desde la entrada hasta la fachada principal del palacio, donde podemos encontrar además del interesante conjunto arquitectónico de la exedra, un paseo con parterres,  flanqueado por  robles, cipreses y algún tejo. Junto al palacio encontramos los búnkeres (las visitas hay que reservarlas con antelación), testigos mudos de la Guerra Civil, ya que aquí estuvo ubicado el Cuartel General de la Defensa de Madrid.

La segunda zona, la más extensa, la conforman enormes praderas con árboles majestuosos y numerosos arbustos, al más puro estilo paisajista inglés de la época, reproduciendo escenas inspiradas en la naturaleza y de estilo rural idealizado. Encontraremos construcciones como La Casa Vieja, el Abejero, la ría, el lago, grutas y cascadas, una ermita, un pequeño fortín, el templo de Baco y una estatua de Saturno devorando a sus hijos, entre otras peculiaridades. En esta zona encontramos la especie más simbólica de los jardines: el árbol del amor, al que le rodea una romántica leyenda.

La tercera zona encontraremos el jardín de las Ranas,  los invernaderos y el  laberinto (juego presente en cualquier jardín que se preciara de aquellos momentos y que tuvo que ser remodelado hace unos años tras el aterrizaje forzoso de un avión). Toda esta zona actualmente se encuentra restringida al público.

Dirección: Paseo  de la Alameda de Osuna, 25- 28042 Madrid.

Teléfono: (+34) 91 588 01 14

Metro: El Capricho (L5)

Autobús: 101, 105, 151

Jardines del Campo del Moro (monumento histórico–artístico en 1931)

Su curioso nombre se debe a que en el año 1109 el caudillo musulmán Alí Ben Yusuf acampó su ejército moro en este lugar. Pretendía, desde esta posición, reconquistar el Alcázar y la cuidad de Madrid a los cristianos, aunque la empresa no tuvo éxito debido a una epidemia que les obligó a retirarse.

Es en tiempos de Felipe II cuando este descampado de fuerte desnivel se pretende acondicionar como zona de recreo, posiblemente destinada a caza menor. Puede ser que debido a la proximidad con la Casa de Campo, el proyecto acabara por desestimarse. Posteriormente hubo numerosos intentos de diferentes monarcas, sobre todo con Carlos III, pero no es hasta 1844, con Isabel II, cuando el arquitecto Mayor del Palacio Real presenta un proyecto paisajístico para estos jardines y se encargan las emblemáticas fuentes de los Tritones y las Conchas que adornan las avenidas principales. Ya a finales del siglo XIX se construyen distintas casas de madera siguiendo el estilo tirolés, como el Chalet de la Reina, el Chalet del Corcho o la Casa del Jardinero. En tiempos más actuales se edificó el Museo de Carruajes, donde se exhibe una selecta colección de ellos.

Actualmente tiene una extensión de 20 hectáreas y están diseñados a partir de una gran avenida central que proyecta, desde la entrada por el Paseo de la Virgen del Puerto, una imagen monumental del Palacio Real, armónicamente enmarcado por los jardines que le rodean, sus fuentes, estatuas, árboles centenarios y pavos reales que nos acompañarán durante la visita. Se puede realizar un recorrido de unos tres kilómetros para adentrarnos en este pequeño paraíso ajeno a la ciudad y descubrir paseos curvilíneos que atraviesan zonas arboladas en donde se hayan las edificaciones tirolesas. Atravesaremos el estanque,  con cisnes, gansos y galápagos atentos a nuestros pasos; la pasarela de estilo romántico nos conducirá  al Museo de Carruajes. Y no muy lejos de dicho museo, podremos contemplar una coqueta rosaleda con una fuente en su interior.

En definitiva, un remanso de paz y tranquilidad para evadirnos del bullicio de la gran ciudad.

Dirección: Paseo Virgen del Puerto, s/n 28005

Teléfono: (+34) 91 454 87 00

Metro: Ópera (L2, L5, R), Plaza de España (L2, L3, L10), Príncipe Pío (L6, L10, R)

Autobús: 3, 25, 33, 39, 41, 46, 62, 75, 138, 148, C1, C2

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